Hoy nos hemos levantado más tarde, pero a las 9 ya estábamos rumbo hacia el Valle Sur…donde hay un montón de pueblitos preciosos. Hemos visitado primero el conjunto arqueológico de Raqchi, con un enorme templo super bien conservado dedicado a Wiracocha. También hemos visitado Pikillacta, una enorme ciudad pre-Inca, con cantidad de restos casi intactos, y que su nombre quechua significa “poblado de las pulgas”…no se sabe muy bien por qué. También hemos estado en Andahuaylillas, viendo su hermosa iglesia colonial con preciosos cuadros de la escuela Cusqueña, conocida como “La Capilla Sixtina de América” por las preciosas pinturas que recubren techos y paredes. Por último hemos estado en Tipón, donde un montón de terrazas escalonadas en lo alto de la montaña, con canalizaciones y fuentes de agua, nos dan una idea del dominio de la ingeniería hidráulica que tenían en esa época los incas…es impresionante todo lo que conseguían hacer sin tener las herramientas y conocimientos que tenemos ahora!. De vuelta a Cuzco, nos hemos paseado por el barrio de San Blas, con cierto aire bohemio y concentración de artistas, y con tienditas llenas de objetos típicos peruanos.
A la noche nos han invitado a ver el espectáculo de teatro del grupo Kusikay, llena de colorido y música andina, pero sobre todo mucho humor y risas, nos lo hemos pasado fenomenal. Después a cenar al restaurante “Incanto”…que nos ha dejado…¡incantadas!.


