Trujillo

Posted by Javier Felip Tomas on September 4, 2009

Huaca del SolHuaca de la LunaLa Marinera2 de Septiembre

Hoy nos levantamos muy temprano, a las tres de la mañana, lo más triste es que no podemos aprovechar la habitación del hotel y especialmente su cama donde podíamos hasta jugar al escondite…

Nuestro vuelo Lima-Trujillo con la compañia LAN PERU despega a las 6:35 y llegamos a nuestro destino sobre las 7:40 de la mañana. Allí nos estan esperando nuestra guía Yolanda y el chofer Juan, los cuales nos acompañaran a lo largo de nuestras visitas a los yacimientos arqueológicos.

En primer lugar nos acompañan al Hotel Libertador, una elegante mansión colonial situada en la misma plaza de Armas de Trujillo.  Es un hotel con mucho encanto. Las habitaciones, el comedor y una sala de descanso estan orientadas al antiguo patio de la casa, donde ahora hay un hermoso jardín y la piscina. El personal del hotel también es muy agradable y en todo momento estan ahí para ayudarte.

Esa misma mañana, después  de un breve descanso, nos dirigimos a visitar la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna,  monumentos representativos de  la cultura moche que se desarrolló entre los años 200 a.c y 600 d.c.  Cuando vimos por primera vez la Huaca del Sol quedamos impresionados porque ese enorme bloque de tierra nos hizo pensar en las Pirámides de Egipto (aunque sólo las hemos visto en la tele o en alguna revista).

Siguiendo el camino llegamos a la otra pirámide un poco más pequeña, al pie del Cerro Blanco , que es la Huaca de la Luna, y en la cual aún se estan realizando excavaciones y pudimos realizar la visita al interior de la misma.

El origen de las Huacas se debe a los mochicas, los cuales construian una plataforma y cuando la dinastía cambiaba se cubria toda de adobe y se iniciaba otro encima para el nuevo gobernante. Hasta ahora en la Huaca de la Luna se han descubierto seis niveles y todas las paredes interiores y exteriores estan decoradas con bonitas cenefas y motivos ceremoniales y pintadas con colores como el rojo y el ocre.

Después de nuestra visita nos desplazamos al restaurante Chelsey donde pudimos disfrutar de platos típicos de la zona: el cabrito con arroz y fríjoles, el pato con arroz verde, las papas a la huancaína ( patatas con salsa de ají, aceite, queso fresco, leche , cebolla y ajo) y Rocoto (pimiento relleno de carne picada) . Ya os podeís imaginar como salimos del restaurante, porque los platos peruanos son contundentes y no son nada ligeros!!!

Por la tarde, para rebajar los kilitos de más , nos fuímos  a visitar una escuela de enseñanza del baile tradicional de Trujillo, LA MARINERA, es una danza llena de sensualidad con raices africanas y españolas.  Pudimos ver una actuación de varias parejas con los trajes típicos donde se dejaba ver la acción conquistadora del hombre y la coquetería de la mujer.

Y después de un día tan duro nos llega el descanso merecido, a cenar y a la cama!

One Response to Trujillo

  1. lola

    al escondite no se juega en la cama….buen viaje, besos, lola